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Cómo cuidar la casa de campaña

Cómo cuidar la casa de campaña

Una tienda de campaña bien cuidada, te durará muchos años. Esto quiere decir que, además, ahorrarás mucho dinero porque no tendrás que comprar una nueva con regularidad

A continuación, te daremos una serie de consejos que podrás aplicar antes, durante y después de usar tu tienda de campaña. Para que, en consecuencia, esta tenga una vida útil por más tiempo.

Durante la excursión:

  • Antes de color la tienda de campaña debes buscar un terreno plano, limpia perfectamente el suelo alejando cualquier objeto que pudiera dañar el piso (Piedras o Ramas, por ejemplo).
  • Estaca y tensa. Esto evitará que el viento pudiera dañar la estructura de la casa de campaña.
  • Deja tus calzados afuera
  • Evita ubicarla en un lugar con sol directo: Minimizar la exposición directa de los rayos ultravioleta, es clave para prolongar su vida útil, debido a que estos degradan las telas con el tiempo
  • Incluso aunque su tienda sea a prueba de agua, no se puede evitar humedad dentro de la misma por condensación de agua. Por tanto: Airee bien su tienda.
  • No tengas prisa y guardes la tienda de campaña mojada, o en tu próxima acampada te la encontrarás mohosa. Debes dejar que se seque completamente y es conveniente que tú mismo seques las cremalleras con un paño seco suave.
  • Al momento de guardar la casa de campaña debes sacudirla perfectamente para retirar toda la tierra, polvo o yesca. Recógela procurando que no quede arrugada y guárdala en su funda, que también debe estar bien limpia y completamente seca.
  • No debes guardarla nunca húmeda, si la tienes que recoger por la mañana pronto, sin haberse secado, ábrela en cuanto puedas, si la mantienes en la bolsa varios días se enmohece, lo primero que pierde es la impermeabilización y se termina pudriendo.

Después de la excursión:

  • Para limpiarla, usa una esponja, jabón suave, agua fría y frota suavemente en las áreas sucias. Evita los productos para limpieza del hogar, ya que estos son muy fuertes y podrían con el tiempo perjudicar el revestimiento repelente, ocasionando graves daños a la tela.
  • Nunca la laves o la seques en lavadora, esto puede estirar, rasgar la tela o dañar las costuras.
  • Debes guárdala en una sitio fresco y seco, sin peligro de humedades, para evitar que se manche de moho o adquiera malos olores. Procura no poner mucho peso encima y, sobre todo, no colocar sobre ella elementos afilados que puedan rasgarla.

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