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Acampar en zonas montañosas

Acampar en zonas montañosas

Cuando planeamos un campamento, lo principal a tener en cuenta es conocer el clima que predominara en ese lugar. El entorno montañoso es uno de los lugares más duros para acampar y para la supervivencia humana debido a la elevación y al terreno. A mayores altitudes, más bajas son las temperaturas y peor es el clima, haciendo que aumenten la posibilidad de sufrir hipotermia, congelación y mal de altura.


Características

En los niveles más bajos de la montaña , los bosques forman el elemento dominante acompañados de ríos y riachuelos que son alimentados por el deshielo. En esta zona podemos encontrar acantilados, barrancos, terrenos rocosos, laderas nevadas y glaciares. Por encima de la vegetación arbórea, el terreno montañoso es prácticamente árido, rocas desnudas, grava, peñascos, hielo y nieve.

Las zonas altas nos ofrecen una buena visibilidad para facilitarnos la localización , aunque tenemos que tener en cuenta que las montañas próximas nos pueden causar interferencia en aparatos de comunicación.  Las rocallas y acantilados son peligrosos y agotadores. Evita a toda costa las laderas ya que con el  menor ruido o movimiento puedes provocar el desprendimiento de la tierra o algunas rocas que podría ser letal par alguien que se encuentre mas abajo.


Cambio en la elevación

Las montañas presentan ecosistemas muy distintos en las diferentes elevaciones a mayor altitud. Las coníferas crecen en niveles intermedios, mientras que a mayor altura predominan prados, arbustos aislados, musgos y líquenes.

Peligros

A mayor altitud, la vegetación se vuelve escasa. Una de las principales amenazas son las dolencias relacionadas con el frío y, sobre todo, la hipotermia, que se produce cuando la temperatura del cuerpo desciende por de bajo de los 35ºC. También puede producirse congelaciones en las extremidades si hay hielo o mucho frío y viento. El mal de altura puede provocar edema pulmonar o cerebral. Es necesario tener en cuenta todos esto y estar bien equipado así como tener una preparación física.

Lo básico

Cuando se va a la montaña, la altitud y los niveles más bajos de oxígeno provocan una mayor exigencia incluso para los que están en forma, por lo que conviene estar muy preparados además de un equipo especial.

Las montañas son implacables, respeta la naturaleza y se precavido. Antes de salir planifica una ruta factible y segura añadiendo un plan de acción de emergencia. Al comenzar el viaje, la vestimenta en capas es fundamental. Comienza tu ruta con ropa ligera y añade o quita capas según lo necesites.

Protege tu cabeza, hasta el 70% del calor corporal se pierde a través de la cabeza. Utiliza en todo momento un gorro y más cuando vayas a dormir.

Un elemento que no puedes olvidar es la linterna. Los cambios de tiempo y los imprevistos podrían llevarte a encontrarte en plena montaña con poca luz o a oscuras causando que te puedas desviar y encontrarte a punto de caer en un barranco.

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