Los radicales libres y los antioxidantes ¿Por qué son tan importantes?

Los radicales libres y los antioxidantes ¿Por qué son tan importantes?

¿Te preguntarás que relación tienen los radicales libres, el uso de antioxidantes con nuestro entrenamiento?
Como corredores y mas de larga distancia tenemos que poner mucha atención en este tema, pues cuantos de nosotros no hemos sufrido alguna afectación en nuestro sistema inmunológico cuando nos preparamos para alguna competencia. Recuerda que el ejercicio regular e intenso aumenta los requerimientos de vitaminas y minerales.


¿Qué son los radicales libres?

Los radicales libres son átomos y moléculas que son producidos en nuestro organismo todo el tiempo como resultado del metabolismo y la producción de energía.

Al acabar una actividad física el nivel de producción de estos en nuestro organismo aumenta y muchas veces es lo que nos causa malestares musculares, retención de líquidos, entumecimientos, así como también son responsables de enfermedades cardiacas, tipos de cáncer o infecciones y afectaciones a nuestro sistema inmunológico. Estos radicales pueden dañar las membranas celulares, destruir enzimas u oxidar el colesterol en el torrente sanguíneo y que da a enfermedades cardiacas.

Los radicales libres no son del todo malos, ya que nos ayudan a eliminar gérmenes, combatir bacterias y a cicatrizar heridas. El problema es cuando nuestro organismo produce demasiados y estos no pueden ser controlados por nuestro sistema inmunológico.

Desafortunadamente la producción de estas aumenta si vivimos en ciudades contaminadas, estamos expuestos a humo de tabaco, a estrés o los rayos UV son fuertes, esto aunado con nuestra actividad física es un riesgo.

El lado bueno es que nuestro sistema inmunológico tiene defensas para estos y estos se llaman antioxidantes que actúan como eliminadores de los radicales.


Los nutrientes antioxidantes los encontramos en alimentos o bien en forma de suplementos:

En los alimentos encontramos minerales antioxidantes como:

Manganeso (germen de trigo, panes, creales y semillas).
Selenio (cereales integrales, vegatales y carne).
Zinc (pan, pasta integral, creales semillas y huevos)
Betacaroteno (zanahorias, pimientos rojos, espinacas, mango)
Vitamina C (mayoría de frutas y vegetales especialmente en fresas, naranjas, tomates, brócoli, pimientos verdes y papas horneadas)
Vitamina E (aceite de girasol, maíz, almendras, cacahuates, mantequilla de cacahuate, aguacate, aceite de pescado y yema de huevo)
Fitonutrientes (contenida en la mayoría de los vegetales de pigmento verde)
Bioflavonoides (encontramos en fruta, vegetales, te, café, vino tinto, ajo y cebolla)
Taninos y caretenoides (encontrada en fruta de color rojo y en vegetales de color rojo y verde).


Por otro lado encontramos los antioxidantes en forma de suplementos o en capsulas, si estamos haciendo actividad física lo mejor es ponernos en manos de algún nutriólogo deportivo para que este determine la cantidad que necesitamos y que tal vez no cubramos con nuestros alimentos. El o ella mediante datos como nuestro peso corporal, edad, nivel de actividad y metabolismo va a indicar las dosis necesarias para cada persona.

Los consumos bajos pueden perjudicar la salud y nuestro rendimiento, por otro lado el alto consumo pueden ocasionar desequilibrios y deficiencias nutricionales, pues en dosis muy altas podrían llegar a ser tóxicos para nuestro organismo. Lo mejor es llevar una dieta equilibrada y determinar si necesitamos hacer uso de antioxidantes.

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